• Victor Herrera

Evolución del shopping: De las tiendas físicas al comercio en línea



En tiempos antiguos la forma predominante de comercio fue el trueque de mercancías. Con la llegada de la era moderna a mediados del siglo XIX, diversos factores tecnológicos, económicos y sociales revolucionaron la manera en que la humanidad adquiría bienes y servicios.

Con el surgimiento de las tiendas de conveniencia, los compradores conseguían todo lo necesario para el día a día. Poco a poco algunos negocios se especializaron en algún tipo de producto, mientras otros adoptaron el enfoque de ofrecer una amplia variedad de artículos bajo un mismo techo, dando vida a los almacenes departamentales. Estas grandes tiendas contaban con vendedores y demostradores a disposición de los clientes, transformando así la experiencia de compra.

Esa tendencia tuvo como evolución natural a los centros comerciales, que reunían a diversas tiendas en un solo complejo y aderezaron el proceso de compra con distintas opciones de entretenimiento, restaurantes y servicios.


Una nueva gran etapa


La transición de una modalidad de compra a la siguiente ha sido determinada por la comodidad o conveniencia de los consumidores, por ejemplo, la posibilidad de tener una mayor variedad de productos a elegir, facilidades de pago o recibir ofertas especiales. Todos estos elementos conformaron la base sobre la que gira la nueva gran etapa del retail: el e-commerce.

En 1990, Tim Berners-Lee lanzó el primer servidor y explorador del World Wide Web, que pronto se convirtió en un recurso de potencial inimaginable que, 30 años después, sería el medio más concurrido para comprar, mantenerse informado e interactuar socialmente a nivel mundial.

En un principio el alcance de la web era limitado, por lo que no parecía representar una valiosa propuesta empresarial; sin embargo, en 1995 con la fundación de eBay y Amazon, miles de negocios fueron adoptando el e-commerce no solo como una alternativa a las tiendas tradicionales, sino como principales –o únicos– medios para hacer negocio y abordar un mercado aún más amplio, sin limitantes de tiempo o espacio.

Ahora, en un mundo sacudido por una pandemia, buena parte de la población ha optado por usar plataformas y aplicaciones para adquirir bienes sin salir de casa.


Dark stores: la última tendencia


La tendencia más reciente en el comercio electrónico son las dark stores, tiendas a puerta cerrada que preparan pedidos online. Se ubican de forma estratégica en bodegas y estacionamientos de tiendas o centros comerciales para estar más cerca del consumidor y realizar entregas de última milla –el último tramo del viaje de los productos desde el almacén hasta la puerta del comprador– “a la velocidad de la luz”.

La empresa pionera en Latinoamérica y la primera en México que ofrece tiendas obscuras para optimizar los servicios de logística de última milla, es Cargamos que, desde su fundación en noviembre de 2019, ha contribuido a que las organizaciones y marcas se “conecten” fácil y rápidamente con sus consumidores.

Gracias a la implementación de Inteligencia Artificial, la compañía permite que las empresas puedan gestionar, desde una misma plataforma, todo el proceso de entrega de un producto.

Ante un entorno en constante cambio, las empresas, independientemente de su giro, deben estar dispuestas a evolucionar y transformarse. En la era digital es casi imposible pensar en hacer crecer a una compañía, sin considerar su expansión para el mercado en línea.